Procedimientos de Toma de Medidas
Introducción
Los procedimientos de Toma de medidas en el Laboratorio son fundamentales para obtener resultados fiables. Cada instrumento requiere una forma adecuada de preparación, calibración, lectura y registro, evitando errores derivados de una manipulación incorrecta o de una lectura imprecisa.
En esta página se recogen los principales procedimientos para medir temperatura, pH, conductividad, densidad, índice de refracción y tiempo en el laboratorio.
| Temperatura | Medición de Temperatura con Termómetro Digital |
| Temperatura | Medición de Temperatura con Termopar Tipo K |
| pH | Medición de pH con pH-metro |
| pH | Medición de pH con Papel Indicador Universal |
| pH | Uso del Papel Tornasol |
| Conductividad | Medición de Conductividad |
| Multiparámetro | Medición con Equipo Multiparámetro |
| Densidad | Medición de Densidad con Densímetro |
| Concentración y Pureza | Medición del Índice de Refracción con Refractómetro |
| Concentración y Pureza | Medición del Índice de Refracción con Refractómetro Óptico |
| Tiempo | Medición de Tiempo con Cronómetro |
| Registro Correcto de las Medidas | Conservar los Resultados Experimentales de forma Clara, Trazable y Reproducible |
| Repetición de Medidas | Comprobar la Reproducibilidad de un Resultado, Detectar Posibles Valores Anómalos y Reducir la Influencia de Errores Aleatorios |
| Limpieza de Sensores y Sondas | Eliminar restos de Muestras, Depósitos y Contaminantes que puedan Afectar a la Exactitud de las Mediciones |
Medición de Temperatura con Termómetro Digital

El termómetro digital se utiliza para medir la temperatura de líquidos, sólidos, superficies o ambientes mediante una sonda electrónica. Proporciona una lectura rápida y directa, aunque la técnica de medida debe adaptarse al tipo de muestra y al sensor utilizado.
Procedimiento Básico
- Comprobar que la sonda esté limpia y en buen estado.
- Encender el termómetro.
- Introducir la sonda en la muestra sin tocar las paredes ni el fondo del recipiente.
- Mantenerla en posición hasta que la lectura se estabilice.
- Registrar la temperatura.
- Retirar la sonda.
- Limpiarla y secarla antes de guardarla.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el termómetro digital y la sonda estén limpios, en buen estado y sean adecuados para el intervalo de temperatura previsto.
- Encender el termómetro y comprobar que la pantalla funcione correctamente.
- Verificar, cuando sea necesario, que el equipo haya sido calibrado o comprobado según el procedimiento del laboratorio.
- Seleccionar la unidad de medida correspondiente, normalmente grados Celsius (°C).
- Introducir la sonda en la muestra hasta una profundidad suficiente para que la zona sensible quede correctamente en contacto con el material.
- Evitar que la punta de la sonda toque las paredes o el fondo del recipiente cuando se mida la temperatura de un líquido.
- Mantener la sonda en una posición estable durante la medición.
- Esperar hasta que la lectura deje de variar significativamente y se estabilice.
- Registrar la temperatura indicada por el instrumento.
- Si la muestra no es homogénea, agitar suavemente antes o durante la medida cuando el procedimiento lo permita.
- No utilizar el termómetro fuera del intervalo de temperatura especificado por el fabricante.
- Evitar sumergir partes del instrumento que no estén diseñadas para entrar en contacto con líquidos.
- Retirar la sonda cuidadosamente después de finalizar la medición.
- Limpiar y, cuando sea necesario, desinfectar la sonda antes de utilizarla con otra muestra.
- Apagar el termómetro y guardarlo limpio, seco y protegido frente a golpes.
Importante: la lectura debe registrarse únicamente cuando la temperatura se haya estabilizado. En líquidos, la sonda no debe apoyarse directamente sobre el fondo o las paredes del recipiente, ya que podría medir la temperatura del recipiente en lugar de la de la muestra.
Medición de Temperatura con Termopar Tipo K
El termopar tipo K se utiliza para medir temperaturas en un intervalo amplio mediante una unión formada normalmente por aleaciones de níquel-cromo y níquel-aluminio. Es habitual en laboratorio, procesos térmicos, hornos, superficies calientes y equipos donde se requieren medidas rápidas y resistentes.
Procedimiento:
- Comprobar que el termopar, el cable y el instrumento de lectura estén limpios y en buen estado.
- Verificar que la sonda utilizada sea realmente de tipo K y compatible con el equipo de medida.
- Comprobar que el intervalo de temperatura de la sonda sea adecuado para la medición prevista.
- Conectar correctamente el termopar al instrumento respetando la polaridad del conector.
- Encender el equipo de lectura.
- Seleccionar el tipo de sensor K cuando el instrumento admita diferentes tipos de termopar.
- Seleccionar la unidad de temperatura correspondiente, normalmente grados Celsius (°C).
- Verificar, cuando proceda, que el equipo haya sido calibrado o comprobado antes de su utilización.
- Colocar la punta sensible del termopar en la zona cuya temperatura se desea medir.
- En líquidos, introducir suficientemente la sonda sin apoyar la unión de medida directamente contra las paredes o el fondo del recipiente.
- En superficies, asegurar un contacto adecuado entre la punta de la sonda y la zona que se desea medir.
- Evitar colocar el termopar en una posición donde reciba directamente una fuente de calor distinta de la que se pretende medir.
- Mantener la sonda estable durante la medición.
- Esperar hasta que la lectura se estabilice suficientemente.
- Registrar la temperatura indicada por el instrumento.
- Si la temperatura fluctúa, mantener la sonda durante más tiempo y comprobar que el contacto sea correcto.
- Evitar doblar excesivamente el cable cerca de la unión de medida.
- No utilizar la sonda por encima de la temperatura máxima especificada por el fabricante.
- Evitar el contacto con sustancias químicas que puedan atacar el material de la sonda o su aislamiento.
- Si se realizan varias medidas, limpiar la sonda entre muestras cuando exista riesgo de contaminación cruzada.
- Retirar cuidadosamente el termopar después de la medición.
- Dejar enfriar la sonda antes de manipularla directamente cuando haya estado expuesta a temperaturas elevadas.
- Comprobar visualmente que la unión y el aislamiento no hayan sufrido daños durante el uso.
- Desconectar el termopar y limpiar la sonda según el tipo de muestra utilizada.
- Guardar el termopar y el instrumento protegidos frente a golpes, humedad y dobleces excesivos del cable.
Importante: un termopar tipo K puede trabajar en un intervalo de temperaturas muy amplio, pero el límite real depende de la construcción concreta de la sonda, el diámetro del hilo y el material de protección. Por ello, debe respetarse siempre el intervalo especificado para el modelo utilizado.
Medición de pH con pH-metro

El pH-metro se utiliza para medir con precisión la acidez o basicidad de una disolución mediante un electrodo sensible a la actividad de los iones hidrógeno. Para obtener resultados fiables es fundamental calibrar correctamente el equipo, mantener el electrodo en buen estado y controlar la temperatura de la muestra.
Procedimiento Básico:
- Encender el pH-metro.
- Comprobar que el electrodo esté correctamente hidratado.
- Calibrar el equipo con las soluciones tampón recomendadas.
- Enjuagar el electrodo con agua destilada.
- Secar suavemente sin frotar.
- Introducir el electrodo en la muestra.
- Agitar ligeramente si el procedimiento lo permite.
- Esperar a que la lectura se estabilice.
- Registrar el pH.
- Enjuagar nuevamente el electrodo.
- Guardarlo en la solución de almacenamiento adecuada.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el pH-metro, el electrodo y los cables estén limpios y en buen estado.
- Verificar que el electrodo no presente grietas, depósitos, burbujas internas anómalas ni daños visibles.
- Comprobar que la solución de almacenamiento del electrodo sea adecuada y que la membrana sensible no haya permanecido seca.
- Encender el pH-metro y esperar el tiempo de estabilización indicado por el fabricante cuando sea necesario.
- Seleccionar el modo de medida de pH.
- Comprobar que la temperatura de trabajo sea compatible con el equipo y con las disoluciones tampón utilizadas.
- Preparar las disoluciones tampón necesarias para la calibración, normalmente pH 7 y al menos otro tampón próximo al intervalo esperado de la muestra.
- Utilizar tampones limpios, vigentes y correctamente identificados.
- Enjuagar el electrodo con agua destilada o desionizada antes de iniciar la calibración.
- Eliminar suavemente el exceso de agua con papel absorbente, sin frotar la membrana del electrodo.
- Introducir el electrodo en la primera disolución tampón.
- Agitar suavemente o mantener una agitación moderada para favorecer la estabilización.
- Esperar hasta que la lectura se estabilice.
- Confirmar el punto de calibración siguiendo las instrucciones del equipo.
- Retirar el electrodo, enjuagarlo nuevamente con agua destilada y eliminar suavemente el exceso de líquido.
- Introducirlo en la segunda disolución tampón.
- Esperar hasta obtener una lectura estable y confirmar el segundo punto de calibración.
- Realizar un tercer punto de calibración cuando el procedimiento requiera mayor exactitud o un intervalo amplio de pH.
- Comprobar que la pendiente y los parámetros de calibración se encuentren dentro de los límites aceptables establecidos para el equipo.
- Homogeneizar suavemente la muestra antes de realizar la medida.
- Transferir, cuando sea necesario, una cantidad suficiente de muestra a un recipiente limpio.
- Enjuagar el electrodo con agua destilada y eliminar el exceso antes de introducirlo en la muestra.
- Sumergir el electrodo hasta cubrir correctamente la zona sensible, evitando que toque el fondo o las paredes del recipiente.
- Mantener una agitación suave y constante cuando el procedimiento lo permita.
- Esperar hasta que la lectura de pH se estabilice.
- Registrar el valor de pH y, cuando sea relevante, la temperatura de la muestra.
- Entre muestras diferentes, enjuagar cuidadosamente el electrodo para evitar contaminación cruzada.
- Al finalizar las mediciones, limpiar el electrodo según las recomendaciones correspondientes al tipo de muestra.
- Conservar el electrodo en la solución de almacenamiento adecuada y no dejarlo almacenado en agua destilada salvo indicación específica del fabricante.
- Apagar el equipo, limpiar la zona de trabajo y registrar cualquier incidencia observada durante la calibración o la medición.
Importante: la calibración debe realizarse con disoluciones tampón que comprendan el intervalo de pH esperado de la muestra. El electrodo no debe dejarse secar y, en general, tampoco debe almacenarse en agua destilada, ya que esto puede alterar su funcionamiento y reducir su vida útil.
Calibración de un pH-metro
La calibración de un pH-metro se realiza para ajustar la respuesta del electrodo frente a valores conocidos de pH y garantizar que las mediciones posteriores sean fiables. Se utilizan disoluciones tampón certificadas, normalmente comenzando por pH 7 y continuando con uno o dos tampones adicionales que cubran el intervalo de trabajo esperado.
Procedimiento Básico:
- Preparar soluciones tampón adecuadas.
- Enjuagar el electrodo.
- Introducirlo en la primera solución tampón.
- Esperar a que la lectura sea estable.
- Confirmar el punto de calibración.
- Enjuagar el electrodo.
- Repetir el procedimiento con el segundo tampón.
- Utilizar un tercer punto cuando se requiera mayor precisión.
- Finalizar la calibración siguiendo las indicaciones del equipo.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el pH-metro, el electrodo y los cables estén limpios y en buen estado.
- Verificar que el electrodo no presente grietas, depósitos, daños visibles ni una membrana seca.
- Comprobar que el electrodo haya permanecido almacenado en la solución adecuada.
- Encender el pH-metro y seleccionar el modo de calibración.
- Preparar disoluciones tampón frescas y adecuadas al intervalo de pH que se pretende medir.
- Utilizar normalmente un tampón de pH 7 como primer punto de calibración.
- Seleccionar posteriormente un tampón ácido, por ejemplo pH 4, o básico, por ejemplo pH 10, según el intervalo esperado de las muestras.
- Utilizar una calibración de tres puntos cuando se requiera cubrir un intervalo amplio de pH.
- Comprobar que las disoluciones tampón estén dentro de su periodo de validez y no presenten contaminación.
- Verter pequeñas cantidades de cada tampón en recipientes limpios independientes.
- No introducir directamente el electrodo en los recipientes originales de las disoluciones tampón cuando exista riesgo de contaminación.
- Enjuagar el electrodo con agua destilada o desionizada.
- Eliminar suavemente el exceso de agua con papel absorbente sin frotar la membrana.
- Introducir el electrodo en el tampón de pH 7.
- Sumergir correctamente la membrana y la zona de referencia del electrodo.
- Evitar que el electrodo toque el fondo o las paredes del recipiente.
- Agitar suavemente la disolución o utilizar una agitación moderada si el procedimiento lo permite.
- Esperar hasta que la lectura se estabilice.
- Confirmar el primer punto de calibración siguiendo las indicaciones del equipo.
- Retirar el electrodo del primer tampón.
- Enjuagarlo nuevamente con agua destilada o desionizada.
- Eliminar suavemente el exceso de líquido.
- Introducir el electrodo en el segundo tampón seleccionado.
- Esperar hasta que la lectura se estabilice.
- Confirmar el segundo punto de calibración.
- Si se realiza una calibración de tres puntos, repetir el proceso con el tercer tampón.
- Comprobar que el equipo acepte correctamente todos los puntos de calibración.
- Revisar, cuando el instrumento lo muestre, la pendiente del electrodo y el desplazamiento u offset.
- Verificar que estos parámetros se encuentren dentro de los límites aceptables establecidos por el fabricante o por el procedimiento del laboratorio.
- Registrar la fecha, los tampones utilizados y cualquier incidencia observada durante la calibración.
Importante: los tampones utilizados deben abarcar el intervalo de pH de las muestras que se van a medir. No debe reutilizarse el tampón vertido en los recipientes de calibración devolviéndolo al envase original, ya que podría contaminar la disolución patrón.
Medición de pH con Papel Indicador Universal

El papel indicador universal se utiliza para realizar una estimación rápida del pH de una disolución mediante un cambio de color. El color obtenido se compara con una escala de referencia, por lo que proporciona un valor aproximado y menos preciso que un pH-metro.
Procedimiento Básico:
- Tomar una tira de papel indicador.
- Evitar tocar la zona reactiva.
- Introducir brevemente la tira en la muestra o depositar una gota sobre ella.
- Retirarla.
- Esperar el tiempo indicado por el fabricante.
- Comparar el color obtenido con la escala.
- Registrar el valor aproximado de pH.
- Desechar la tira.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el papel indicador universal esté en buen estado y dentro de su periodo de validez.
- Verificar que la escala de colores de referencia sea claramente visible.
- Comprobar que la muestra esté correctamente identificada.
- Homogeneizar suavemente la disolución antes de realizar la medida cuando sea necesario.
- Transferir una pequeña cantidad de muestra a un recipiente limpio cuando se quiera evitar contaminar el recipiente original.
- Cortar o retirar una tira de papel indicador sin tocar innecesariamente la zona reactiva.
- Evitar introducir directamente el papel en el recipiente original cuando exista riesgo de contaminación.
- Aplicar una pequeña gota de la muestra sobre el papel utilizando una varilla de vidrio, pipeta Pasteur o cuentagotas limpio.
- Como alternativa, sumergir brevemente la zona reactiva en una pequeña porción de muestra cuando el fabricante lo permita.
- Retirar inmediatamente el papel después del contacto con la disolución.
- Esperar el tiempo indicado por el fabricante para que se desarrolle completamente el color.
- Comparar el color obtenido con la escala suministrada junto al papel indicador.
- Realizar la comparación bajo una iluminación adecuada y preferentemente neutra.
- Identificar el valor o intervalo de pH cuyo color se aproxime más al observado.
- Registrar el resultado como valor aproximado de pH.
- No interpretar diferencias de color menores que las permitidas por la escala del indicador.
- Utilizar una tira nueva para cada muestra y evitar la contaminación cruzada.
- Tener en cuenta que disoluciones intensamente coloreadas o turbias pueden dificultar la interpretación.
- Desechar el papel utilizado según la naturaleza de la muestra y limpiar los utensilios empleados.
- Utilizar un pH-metro cuando se requiera una medida más exacta o cuando el cambio de color no pueda interpretarse con suficiente claridad.
Importante: el papel indicador universal proporciona una estimación del pH, no una determinación de alta precisión. Su principal utilidad es identificar rápidamente si una disolución es ácida, neutra o básica y obtener un intervalo aproximado de pH.
Uso del Papel Tornasol


El papel tornasol se utiliza para determinar de forma rápida si una disolución presenta carácter ácido o básico. No proporciona un valor numérico de pH, sino una identificación cualitativa basada en el cambio de color del indicador.
Procedimiento Básico:
- Seleccionar papel tornasol rojo o azul.
- Tomar una tira limpia.
- Ponerla en contacto con una pequeña cantidad de muestra.
- Observar el cambio de color.
- Registrar el resultado.
- Desechar la tira después del uso.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el papel tornasol esté en buen estado y correctamente conservado.
- Seleccionar papel tornasol azul o rojo según la comprobación que se desee realizar.
- Comprobar que la muestra esté correctamente identificada.
- Homogeneizar suavemente la disolución cuando sea necesario.
- Transferir una pequeña cantidad de muestra a un recipiente limpio para evitar contaminar el recipiente original.
- Tomar una tira de papel tornasol sin tocar innecesariamente la zona indicadora.
- Aplicar una gota de la muestra sobre el papel utilizando una varilla, pipeta Pasteur o cuentagotas limpio.
- Como alternativa, sumergir brevemente una parte de la tira en una pequeña porción de la muestra.
- Retirar inmediatamente el papel después del contacto con la disolución.
- Observar el cambio de color producido.
- Si el papel tornasol azul cambia a rojo, la disolución presenta carácter ácido.
- Si el papel tornasol rojo cambia a azul, la disolución presenta carácter básico.
- Si no se produce el cambio de color correspondiente, no interpretar automáticamente que la disolución sea exactamente neutra.
- Utilizar, cuando sea necesario, ambos tipos de papel para confirmar el carácter ácido o básico de la muestra.
- Realizar la observación bajo una iluminación adecuada.
- Evitar utilizar papel previamente contaminado o húmedo.
- Utilizar una tira nueva para cada muestra.
- Registrar el resultado como ácido, básico o sin cambio apreciable.
- Desechar el papel utilizado según las características de la muestra.
- Utilizar papel indicador universal o un pH-metro cuando sea necesario conocer el valor aproximado o preciso del pH.
Importante: el papel tornasol únicamente permite distinguir de forma cualitativa entre medios ácidos y básicos. No permite determinar el valor numérico del pH ni diferenciar con precisión entre distintos grados de acidez o basicidad.
Medición de Conductividad

La medición de conductividad se utiliza para determinar la capacidad de una disolución para conducir la corriente eléctrica. Depende principalmente de la concentración y movilidad de los iones presentes y se mide normalmente con un conductímetro equipado con una célula de conductividad.
Procedimiento Básico:
- Encender el conductímetro.
- Calibrarlo cuando corresponda.
- Enjuagar la sonda con agua destilada.
- Introducirla en la muestra.
- Evitar que queden burbujas adheridas.
- Esperar a que la lectura se estabilice.
- Registrar la conductividad.
- Enjuagar la sonda después de la medición.
- Guardarla según las instrucciones del fabricante.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el conductímetro y la célula de conductividad estén limpios y en buen estado.
- Verificar que los cables y conexiones del equipo no presenten daños.
- Encender el conductímetro y seleccionar el modo de medida correspondiente.
- Comprobar que la unidad de medida sea la adecuada, normalmente µS/cm o mS/cm.
- Verificar, cuando proceda, que el equipo haya sido calibrado con una disolución patrón de conductividad conocida.
- Comprobar que la constante de célula configurada sea la correspondiente al sensor utilizado.
- Revisar si el equipo dispone de compensación automática de temperatura.
- Si no dispone de ella, medir y registrar la temperatura de la muestra.
- Homogeneizar suavemente la muestra antes de realizar la medición.
- Transferir una cantidad suficiente de muestra a un recipiente limpio cuando sea necesario evitar contaminar el recipiente original.
- Enjuagar la célula de conductividad con agua destilada o desionizada.
- Enjuagar posteriormente la célula con una pequeña porción de la propia muestra cuando el procedimiento lo requiera.
- Introducir la célula en la muestra hasta cubrir completamente la zona activa de los electrodos.
- Evitar que la célula toque directamente las paredes o el fondo del recipiente.
- Comprobar que no existan burbujas de aire adheridas a los electrodos.
- Si existen burbujas, mover suavemente la célula para eliminarlas.
- Mantener la célula estable durante la medición.
- Esperar hasta que la lectura se estabilice.
- Registrar el valor de conductividad indicado por el equipo.
- Registrar también la temperatura cuando sea relevante.
- Si el instrumento utiliza compensación automática, comprobar la temperatura de referencia empleada, habitualmente 25 °C.
- Entre muestras diferentes, enjuagar cuidadosamente la célula para evitar contaminación cruzada.
- Si se miden muestras de conductividades muy diferentes, realizar un enjuague más cuidadoso antes de la siguiente determinación.
- Repetir la medición cuando la lectura sea inestable o no reproducible.
- Si la lectura supera el intervalo del equipo, realizar una dilución únicamente cuando el procedimiento analítico lo permita.
- Tener en cuenta el factor de dilución al calcular el resultado final.
- Al finalizar las mediciones, enjuagar la célula con agua destilada o desionizada.
- Limpiar la célula según las recomendaciones del fabricante cuando presente depósitos o contaminación.
- Guardar el sensor en las condiciones recomendadas para su modelo.
- Apagar el conductímetro y registrar cualquier incidencia observada durante la medición.
Importante: la conductividad depende fuertemente de la temperatura, por lo que las mediciones deben realizarse a temperatura controlada o utilizar compensación automática. Las burbujas adheridas a los electrodos y una célula sucia pueden producir lecturas incorrectas.
Medición con Equipo Multiparámetro

El equipo multiparámetro se utiliza para medir varios parámetros fisicoquímicos de una muestra con un mismo instrumento, habitualmente pH, conductividad, temperatura, potencial redox, oxígeno disuelto u otros parámetros según las sondas instaladas. Para obtener resultados fiables es necesario seleccionar correctamente cada sensor, calibrarlo y evitar la contaminación cruzada entre muestras.
Procedimiento Básico:
- Encender el equipo.
- Seleccionar el parámetro que se desea medir.
- Calibrar la sonda cuando sea necesario.
- Enjuagarla.
- Introducirla en la muestra.
- Esperar a que el valor se estabilice.
- Registrar el resultado.
- Repetir el procedimiento para otros parámetros si procede.
- Limpiar y almacenar correctamente la sonda.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el equipo multiparámetro, las sondas, cables y conectores estén limpios y en buen estado.
- Verificar qué parámetros pueden medirse con las sondas instaladas.
- Comprobar que cada sensor sea adecuado para el tipo de muestra y el intervalo de trabajo previsto.
- Encender el equipo y esperar el tiempo de estabilización indicado por el fabricante.
- Seleccionar los parámetros que se desean medir.
- Comprobar las unidades configuradas para cada parámetro.
- Verificar que las sondas hayan sido calibradas según el procedimiento correspondiente.
- Calibrar el sensor de pH con disoluciones tampón adecuadas cuando sea necesario.
- Calibrar la célula de conductividad con una disolución patrón de conductividad conocida.
- Calibrar o verificar los demás sensores según las especificaciones del equipo.
- Comprobar que la compensación de temperatura esté activada cuando corresponda.
- Homogeneizar suavemente la muestra antes de realizar la medida.
- Transferir una cantidad suficiente de muestra a un recipiente limpio cuando sea necesario.
- Enjuagar las sondas con agua destilada o desionizada antes de introducirlas en la muestra.
- Cuando proceda, acondicionar las sondas con una pequeña porción de la propia muestra.
- Introducir las sondas hasta cubrir completamente las zonas sensibles.
- Evitar que las sondas toquen directamente el fondo o las paredes del recipiente.
- Comprobar que no existan burbujas adheridas a los sensores.
- Eliminar suavemente las burbujas cuando puedan afectar a la medida.
- Mantener las sondas en una posición estable durante la medición.
- Agitar suavemente la muestra cuando el parámetro medido lo requiera y el procedimiento lo permita.
- Esperar hasta que las lecturas de los diferentes parámetros se estabilicen.
- Registrar el valor de pH cuando forme parte de la medición.
- Registrar la conductividad y su unidad correspondiente.
- Registrar la temperatura de la muestra.
- Registrar los demás parámetros seleccionados, como potencial redox u oxígeno disuelto, cuando proceda.
- Comprobar que los valores obtenidos estén dentro del intervalo de medida de cada sensor.
- Repetir la medición cuando alguna lectura sea inestable o claramente anómala.
- Entre muestras diferentes, enjuagar cuidadosamente todas las sondas para evitar contaminación cruzada.
- Al finalizar, limpiar y conservar cada sensor según sus requisitos específicos, apagar el equipo y registrar cualquier incidencia observada.
Importante: un equipo multiparámetro utiliza sensores diferentes para cada magnitud y cada uno puede requerir su propia calibración, limpieza y conservación. No debe asumirse que la calibración de un parámetro valida automáticamente las mediciones de los demás.
Medición de Densidad con Densímetro

El densímetro se utiliza para determinar la densidad relativa o densidad de un líquido mediante la profundidad a la que flota el instrumento. Para obtener una lectura fiable, el líquido debe estar homogéneo, libre de burbujas y a una temperatura conocida, ya que la densidad depende de la temperatura.
Procedimiento Básico
- Introducir la muestra líquida en una probeta suficientemente alta.
- Evitar la formación de espuma.
- Introducir cuidadosamente el densímetro.
- Dejar que flote libremente.
- Comprobar que no toque las paredes.
- Esperar a que deje de oscilar.
- Situar los ojos a la altura de la escala.
- Leer la densidad en el punto correspondiente.
- Registrar también la temperatura si es relevante.
- Retirar y limpiar el densímetro.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el densímetro esté limpio, seco y en buen estado.
- Verificar que no presente grietas, roturas ni daños en el bulbo o en la escala.
- Seleccionar un densímetro cuyo intervalo de medida sea adecuado para la densidad esperada del líquido.
- Comprobar las unidades indicadas en la escala del instrumento.
- Verificar la temperatura de referencia para la que está calibrado el densímetro, habitualmente indicada en el propio instrumento.
- Comprobar que la muestra líquida esté correctamente identificada.
- Homogeneizar suavemente la muestra antes de realizar la medición.
- Evitar una agitación intensa que pueda producir espuma o burbujas.
- Seleccionar una probeta o recipiente cilíndrico suficientemente alto y ancho para permitir que el densímetro flote libremente.
- Comprobar que el recipiente esté limpio y sea químicamente compatible con la muestra.
- Introducir una cantidad suficiente de líquido para que el densímetro pueda flotar sin tocar el fondo.
- Evitar llenar excesivamente el recipiente para prevenir derrames al introducir el densímetro.
- Esperar a que desaparezcan las burbujas y la espuma antes de comenzar la medida.
- Medir la temperatura de la muestra cuando sea necesario.
- Registrar la temperatura de la muestra si la medida de densidad debe compararse con valores de referencia.
- Sujetar el densímetro cuidadosamente por la parte superior del vástago.
- Introducirlo lentamente en el líquido.
- Evitar dejarlo caer, ya que podría golpear el fondo y romperse.
- Soltarlo suavemente cuando se encuentre suficientemente introducido en el líquido.
- Comprobar que el densímetro flote libremente.
- Evitar que toque las paredes del recipiente.
- Evitar que el bulbo entre en contacto con el fondo.
- Si el densímetro queda apoyado contra una pared, separarlo suavemente y esperar nuevamente a que se estabilice.
- Comprobar que no haya burbujas adheridas al densímetro.
- Si existen burbujas, retirarlas mediante un movimiento suave del instrumento o repitiendo la introducción.
- Esperar hasta que el densímetro deje de oscilar verticalmente.
- Situar los ojos exactamente a la altura de la superficie del líquido.
- Evitar realizar la lectura desde una posición superior o inferior para reducir el error de paralaje.
- Identificar el punto de la escala que coincide con la superficie del líquido.
- Aplicar el criterio de lectura indicado para el densímetro utilizado, teniendo en cuenta el menisco formado por el líquido.
- Leer cuidadosamente el valor de la escala sin mover el densímetro.
- Registrar la densidad con las unidades correspondientes y, cuando sea relevante, junto con la temperatura de la muestra.
- Repetir la medida cuando el densímetro oscile, se adhieran burbujas o exista alguna duda sobre la lectura.
- Al finalizar, retirar cuidadosamente el densímetro, enjuagarlo y secarlo según la naturaleza de la muestra.
- Guardar el densímetro protegido frente a golpes y registrar cualquier incidencia observada durante la medición.
Importante: la densidad de los líquidos depende de la temperatura. Por ello, una lectura obtenida con un densímetro debe asociarse a la temperatura de la muestra y, cuando se requiera elevada exactitud, corregirse o realizarse a la temperatura de calibración especificada para el instrumento.
Medición del Índice de Refracción con Refractómetro


La medición del índice de refracción con refractómetro se utiliza para determinar cómo se desvía la luz al atravesar una muestra. Esta propiedad permite caracterizar líquidos y disoluciones, comprobar su pureza o estimar su concentración. El resultado depende de la temperatura y de la longitud de onda utilizada, por lo que ambas condiciones deben controlarse cuando se requieran medidas precisas.
Procedimiento Básico:
- Limpiar la superficie de medición.
- Calibrar el refractómetro siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Depositar unas gotas de muestra sobre el prisma.
- Cerrar la tapa cuando corresponda.
- Esperar unos segundos.
- Realizar la lectura.
- Registrar el índice de refracción o °Brix.
- Limpiar completamente el prisma después del uso.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el refractómetro esté limpio, en buen estado y correctamente instalado.
- Verificar que el intervalo de medida del equipo sea adecuado para la muestra que se va a analizar.
- Consultar las instrucciones específicas del modelo utilizado, ya que el procedimiento puede variar entre refractómetros ópticos, Abbe y digitales.
- Encender el equipo cuando se trate de un refractómetro digital o con control electrónico.
- Esperar el tiempo de estabilización recomendado por el fabricante cuando sea necesario.
- Comprobar que la superficie óptica, prisma o celda de medida esté completamente limpia.
- Eliminar restos de muestras anteriores utilizando el disolvente de limpieza adecuado.
- Secar cuidadosamente la superficie óptica con material suave que no produzca arañazos ni deje fibras.
- Comprobar que no queden gotas, polvo o residuos sobre el prisma.
- Verificar la calibración del refractómetro antes de iniciar las mediciones cuando corresponda.
- Utilizar agua destilada o desionizada, o un patrón certificado de índice de refracción, según el intervalo de trabajo y las indicaciones del fabricante.
- Depositar una cantidad suficiente del patrón sobre el prisma o celda de medida.
- Evitar introducir burbujas de aire durante la aplicación del patrón.
- Cerrar la cubierta o sistema de medida cuando el equipo disponga de él.
- Esperar a que la temperatura y la lectura se estabilicen.
- Comprobar que el valor obtenido corresponda al valor esperado del patrón a la temperatura de medida.
- Ajustar o calibrar el equipo siguiendo el procedimiento específico del instrumento cuando exista una desviación significativa.
- Retirar el patrón después de finalizar la calibración.
- Limpiar y secar nuevamente el prisma antes de introducir la muestra.
- Comprobar que la muestra esté correctamente identificada.
- Homogeneizar suavemente la muestra cuando sea necesario.
- Evitar una agitación intensa que produzca espuma o burbujas.
- Comprobar visualmente que la muestra esté libre de partículas que puedan interferir con la medida cuando el método lo requiera.
- Filtrar o centrifugar previamente la muestra cuando contenga partículas y el procedimiento analítico así lo establezca.
- Depositar una pequeña cantidad de muestra sobre la superficie del prisma.
- Utilizar cantidad suficiente para cubrir completamente la zona de medida.
- Evitar tocar directamente el prisma con la pipeta, cuentagotas u otro utensilio.
- Comprobar que no existan burbujas entre la muestra y la superficie óptica.
- Eliminar o repetir la aplicación cuando existan burbujas que puedan afectar a la lectura.
- Cerrar cuidadosamente la cubierta del prisma cuando se utilice un refractómetro con este sistema.
- Esperar el tiempo necesario para que la muestra alcance el equilibrio térmico con el instrumento.
- Registrar la temperatura de medida cuando sea relevante.
- Utilizar el sistema de compensación automática de temperatura cuando el refractómetro disponga de él y el procedimiento lo permita.
- En un refractómetro óptico o de Abbe, observar el campo de visión y localizar la separación entre la zona clara y la zona oscura.
- Ajustar los controles del instrumento hasta obtener una línea de separación claramente definida.
- Hacer coincidir la línea de separación con la referencia indicada en el sistema óptico.
- Leer el índice de refracción en la escala correspondiente.
- En un refractómetro digital, iniciar la medición mediante el control correspondiente.
- Esperar hasta que el equipo indique que la lectura es estable.
- Registrar el índice de refracción con el número de cifras proporcionado y justificado por la resolución del instrumento.
- Registrar también la temperatura de la medición.
- Cuando corresponda, expresar el resultado como nD, indicando que la medida se refiere a la línea D del sodio, habitualmente alrededor de 589 nm.
- Repetir la medición cuando se requiera comprobar la reproducibilidad del resultado.
- Entre muestras diferentes, limpiar completamente el prisma para evitar contaminación cruzada.
- Al finalizar, retirar la muestra, limpiar y secar cuidadosamente la superficie óptica, apagar el equipo cuando corresponda y dejarlo protegido para su siguiente utilización.
Importante: el índice de refracción depende significativamente de la temperatura y, en menor medida, de la longitud de onda utilizada. Por ello, los resultados deben asociarse a las condiciones de medida. La limpieza del prisma, la ausencia de burbujas y una temperatura estable son factores fundamentales para obtener una determinación fiable.
Uso del Refractómetro Óptico
El refractómetro óptico se utiliza para medir el índice de refracción de una muestra líquida mediante la observación directa de una escala óptica y de la línea de separación entre una zona clara y una zona oscura. Se emplea en laboratorio para caracterizar líquidos, comprobar pureza o estimar concentraciones.
Procedimiento Básico:
- Limpiar y secar el prisma.
- Depositar unas gotas de muestra.
- Cerrar la placa de iluminación.
- Orientar el instrumento hacia una fuente de luz.
- Mirar por el ocular.
- Enfocar la escala.
- Leer el valor en la línea de separación entre las zonas clara y oscura.
- Limpiar el prisma.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el refractómetro esté limpio, seco y en buen estado.
- Verificar que el prisma no presente arañazos, grietas ni restos de muestras anteriores.
- Limpiar cuidadosamente la superficie del prisma con un material suave y un disolvente adecuado.
- Secar completamente el prisma sin dejar fibras ni residuos.
- Comprobar que la escala óptica pueda observarse con claridad.
- Orientar el refractómetro hacia una fuente de iluminación adecuada, evitando mirar directamente a fuentes luminosas intensas.
- Ajustar el ocular hasta conseguir una visión nítida de la escala.
- Verificar la calibración antes de realizar las mediciones cuando sea necesario.
- Utilizar agua destilada, agua desionizada o un patrón adecuado según el tipo de refractómetro.
- Depositar unas gotas del líquido de calibración sobre el prisma.
- Distribuir el líquido de forma que cubra completamente la superficie de medida.
- Evitar la formación de burbujas entre el líquido y el prisma.
- Cerrar la placa o cubierta del prisma cuando el modelo disponga de ella.
- Observar a través del ocular.
- Localizar la separación entre la zona iluminada y la zona oscura.
- Comprobar que la línea de separación corresponda al valor esperado del patrón.
- Ajustar el tornillo o sistema de calibración cuando el valor no sea correcto.
- Retirar el líquido de calibración.
- Limpiar y secar nuevamente el prisma antes de medir la muestra.
- Comprobar que la muestra esté correctamente identificada.
- Homogeneizar suavemente la muestra cuando sea necesario.
- Depositar unas pocas gotas de muestra sobre el prisma.
- Utilizar una cantidad suficiente para cubrir completamente la zona de medida.
- Evitar tocar el prisma con la punta del cuentagotas o pipeta.
- Comprobar que no haya burbujas, partículas ni zonas secas sobre la superficie de medida.
- Cerrar cuidadosamente la cubierta del prisma.
- Esperar unos instantes para que la muestra se estabilice térmicamente cuando sea necesario.
- Orientar nuevamente el refractómetro hacia una fuente de luz adecuada.
- Observar a través del ocular.
- Ajustar el enfoque hasta visualizar claramente la escala.
- Identificar la línea que separa la zona clara de la zona oscura.
- Leer el valor de la escala en el punto donde se sitúe dicha línea.
- Registrar el índice de refracción o la escala específica proporcionada por el instrumento.
- Registrar la temperatura de la muestra cuando sea relevante.
- Repetir la lectura cuando la línea de separación no esté claramente definida.
- Realizar varias mediciones cuando sea necesario comprobar la reproducibilidad.
- Después de cada muestra, abrir la cubierta y retirar completamente el líquido del prisma.
- Limpiar y secar cuidadosamente el prisma antes de analizar otra muestra.
- Al finalizar, dejar el prisma limpio, seco y protegido frente a golpes o arañazos.
- Guardar el refractómetro en su estuche o lugar correspondiente.
Importante: en un refractómetro óptico, la lectura correcta depende de que la línea de separación entre la zona clara y la oscura sea nítida. La limpieza del prisma, la ausencia de burbujas y el control de la temperatura son factores fundamentales para obtener resultados fiables.
Medición de Tiempo con Cronómetro

La medición de tiempo con cronómetro se utiliza para determinar con precisión la duración de un proceso, reacción, operación o intervalo experimental. Para obtener resultados reproducibles es importante definir claramente el instante de inicio y final de la medida.
Procedimiento Básico:
- Preparar previamente el montaje experimental.
- Reiniciar el cronómetro.
- Iniciar la medida coincidiendo con el comienzo del proceso.
- Mantener el control visual del experimento.
- Detener el cronómetro en el punto establecido.
- Registrar el tiempo obtenido.
- Repetir la medida cuando sea necesario.
Procedimiento paso a paso:
- Comprobar que el cronómetro esté limpio, en buen estado y con batería suficiente.
- Verificar que la pantalla funcione correctamente y que el equipo esté ajustado a cero.
- Seleccionar la unidad de medida adecuada, normalmente segundos o minutos.
- Definir previamente el evento que marcará el inicio de la medición.
- Definir también el evento que determinará el final del intervalo.
- Colocar el cronómetro en una posición cómoda para poder accionarlo rápidamente.
- Iniciar el cronómetro en el mismo instante en que comience el proceso que se desea medir.
- Evitar retrasos innecesarios entre el inicio real del proceso y la activación del cronómetro.
- Observar el proceso sin manipular el cronómetro de forma innecesaria durante la medida.
- Detener el cronómetro exactamente cuando se alcance el criterio final establecido.
- Leer el tiempo indicado en la pantalla.
- Registrar el valor con la resolución que permita el instrumento.
- Repetir la medición cuando sea necesario evaluar la reproducibilidad.
- Si se realizan varias determinaciones, calcular el tiempo medio cuando proceda.
- Reiniciar el cronómetro, dejarlo preparado para la siguiente medida y registrar cualquier incidencia.
Importante: en mediciones manuales, uno de los principales errores procede del tiempo de reacción de la persona que inicia y detiene el cronómetro. Para mejorar la reproducibilidad deben utilizarse siempre criterios de inicio y final claramente definidos.
Registro Correcto de las Medidas
Cada medida debe anotarse de forma clara e incluir:
- Magnitud medida.
- Valor obtenido.
- Unidad.
- Instrumento utilizado.
- Fecha y hora cuando proceda.
- Temperatura ambiental si puede afectar al resultado.
- Observaciones relevantes.
Procedimiento:
- Identificar correctamente la muestra, ensayo o experiencia antes de registrar cualquier medida.
- Anotar el valor inmediatamente después de realizar la medición.
- Registrar todas las cifras que proporcione el instrumento y que sean significativas para su resolución.
- No añadir cifras decimales que el equipo no pueda medir.
- Evitar redondear los valores antes de realizar los cálculos posteriores.
- Indicar siempre la unidad correspondiente junto al valor medido.
- Utilizar unidades coherentes y preferentemente pertenecientes al Sistema Internacional cuando proceda.
- Registrar la fecha y, cuando sea relevante, la hora de la medición.
- Anotar la identificación del instrumento utilizado cuando se requiera trazabilidad.
- Registrar las condiciones que puedan influir en el resultado, como temperatura, presión o humedad, cuando sean relevantes.
- Identificar claramente cada repetición cuando se realicen varias mediciones de una misma magnitud.
- Registrar individualmente los resultados antes de calcular medias u otros valores derivados.
- No sustituir los datos originales por valores corregidos sin conservar el registro inicial.
- Si se detecta un error de anotación, corregirlo de forma que el valor original siga siendo identificable cuando el sistema de registro lo requiera.
- Diferenciar claramente los valores medidos de los valores calculados.
- Registrar los factores de dilución, correcciones o conversiones aplicados a los datos.
- Anotar cualquier anomalía observada durante la medición, como lectura inestable, pérdida de muestra o fallo del equipo.
- Utilizar tablas o formatos de registro uniformes cuando se recopilen varias medidas.
- Revisar los datos antes de finalizar el procedimiento para comprobar que no falten valores, unidades o identificaciones.
- Conservar los registros de forma que puedan relacionarse posteriormente con la muestra, el procedimiento y los resultados obtenidos.
Importante: un valor sin unidad, identificación o contexto puede perder gran parte de su utilidad analítica. El registro debe permitir conocer qué se midió, con qué instrumento, en qué condiciones y cuál fue el resultado original.
Repetición de Medidas
Cuando se requiere mayor fiabilidad:
- Realizar varias medidas independientes.
- Mantener las mismas condiciones experimentales.
- Registrar todos los resultados.
- Comprobar si existe alguna lectura claramente anómala.
- Utilizar el criterio experimental establecido para obtener el valor representativo.
Procedimiento:
- Definir previamente cuántas mediciones deben realizarse según el procedimiento experimental.
- Comprobar que el instrumento esté correctamente preparado y, cuando corresponda, calibrado.
- Mantener las mismas condiciones experimentales durante todas las repeticiones.
- Utilizar el mismo instrumento y método de medida siempre que sea posible.
- Comprobar que la muestra permanezca homogénea entre las diferentes determinaciones.
- Realizar la primera medición siguiendo el procedimiento correspondiente.
- Registrar inmediatamente el resultado obtenido con su unidad.
- Restablecer las condiciones iniciales necesarias antes de realizar la siguiente medición.
- Repetir la determinación aplicando exactamente el mismo procedimiento.
- Registrar cada resultado por separado y no únicamente el valor medio.
- Continuar hasta completar el número de repeticiones establecido.
- Evitar modificar deliberadamente la técnica de medida para conseguir valores más próximos entre sí.
- Comparar los resultados obtenidos para comprobar su concordancia.
- Identificar posibles valores claramente alejados del conjunto.
- No eliminar automáticamente un resultado anómalo sin investigar previamente su posible causa.
- Repetir la medición cuando exista una causa justificada, como un error de lectura, pérdida de muestra o funcionamiento incorrecto del instrumento.
- Calcular la media aritmética de las medidas válidas cuando corresponda.
- Calcular la desviación estándar, rango u otro parámetro de dispersión cuando el procedimiento requiera evaluar la precisión.
- Registrar cualquier incidencia observada durante las repeticiones y justificar la exclusión de datos cuando sea necesaria.
- Conservar tanto los resultados individuales como el valor final calculado para mantener la trazabilidad de la medición.
Importante: repetir una medida no consiste en continuar midiendo hasta obtener el resultado esperado. Todas las determinaciones válidas deben conservarse y evaluarse de forma objetiva, utilizando criterios previamente establecidos para identificar posibles valores anómalos.
Limpieza de Sensores y Sondas
Procedimiento General:
- Retirar la sonda de la muestra.
- Enjuagar con agua destilada o el líquido recomendado.
- Eliminar restos adheridos con cuidado.
- No utilizar abrasivos sobre sensores delicados.
- Secar según las recomendaciones del fabricante.
- Guardar en las condiciones especificadas.
Procedimiento Detallado:
- Identificar el tipo de sensor o sonda antes de iniciar la limpieza.
- Consultar las recomendaciones específicas del fabricante cuando el sensor requiera un procedimiento especial.
- Apagar o desconectar el equipo antes de realizar una limpieza profunda cuando corresponda.
- Retirar cuidadosamente la sonda de la muestra.
- Eliminar el exceso de líquido mediante un enjuague suave.
- Utilizar agua destilada o desionizada para el enjuague habitual cuando sea compatible con el sensor.
- Evitar frotar directamente las superficies sensibles salvo que el fabricante lo permita.
- No utilizar objetos abrasivos, cepillos duros ni materiales que puedan rayar el sensor.
- Cuando existan depósitos persistentes, utilizar la solución de limpieza específica recomendada para el tipo de sonda.
- En sensores de pH, evitar dañar o rayar la membrana de vidrio.
- En células de conductividad, comprobar que no queden depósitos sobre los electrodos.
- En sondas ópticas, limpiar cuidadosamente las ventanas o superficies de medida sin producir arañazos.
- Enjuagar nuevamente con agua destilada o desionizada después de utilizar una solución de limpieza.
- Eliminar suavemente el exceso de agua sin frotar las zonas sensibles.
- Comprobar visualmente que no queden residuos, partículas o depósitos adheridos.
- Dejar secar únicamente los sensores que estén diseñados para almacenarse secos.
- Mantener los electrodos que requieran conservación húmeda en su solución de almacenamiento correspondiente.
- No almacenar electrodos de pH en agua destilada salvo indicación específica del fabricante.
- Limpiar las sondas entre muestras diferentes para evitar contaminación cruzada.
- Registrar cualquier deterioro, contaminación persistente o anomalía detectada durante la limpieza y retirar del uso el sensor cuando su estado pueda comprometer las mediciones.
Importante: no existe un único procedimiento de limpieza válido para todas las sondas. Los electrodos de pH, las células de conductividad, los sensores de oxígeno, los termopares y las sondas ópticas pueden requerir tratamientos diferentes. Deben utilizarse siempre productos compatibles con el material y con la superficie sensible del sensor.
Errores Frecuentes en la Toma de Medidas
Buenas Prácticas
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Preguntas Frecuentes
¿Por qué es necesario calibrar un instrumento antes de medir?
Porque la calibración permite comprobar y ajustar el instrumento frente a valores de referencia conocidos, reduciendo errores sistemáticos y asegurando que las medidas obtenidas sean fiables y comparables.
¿Cuándo debe calibrarse un pH-metro?
Un pH-metro debe calibrarse antes de comenzar una serie de mediciones, especialmente al inicio de la jornada, después de un periodo prolongado sin uso, tras limpiar o sustituir el electrodo y siempre que las lecturas parezcan inestables o incorrectas. También conviene recalibrarlo cuando se cambia de un intervalo de pH a otro muy diferente.
¿Qué diferencia existe entre medir pH con tiras y con un pH-metro?
Las tiras indicadoras proporcionan una estimación aproximada del pH mediante un cambio de color, mientras que el pH-metro ofrece un valor numérico mucho más preciso y reproducible mediante un electrodo.
¿Por qué hay que esperar a que una lectura se estabilice?
Porque el sensor y la muestra necesitan alcanzar un equilibrio. Si se registra el valor demasiado pronto, la lectura todavía puede estar cambiando y el resultado puede ser incorrecto o poco reproducible.
¿Cómo se evita contaminar una muestra durante la medición?
Limpiando o enjuagando adecuadamente sensores, sondas y material entre muestras, utilizando utensilios limpios y evitando introducir en la muestra elementos que hayan estado en contacto con otras disoluciones. También conviene tomar una alícuota cuando exista riesgo de contaminar el recipiente original.
¿Por qué es importante registrar la unidad de medida?
Porque el valor numérico por sí solo no indica qué magnitud representa. Registrar siempre la unidad permite interpretar correctamente el resultado, compararlo con otras medidas y evitar errores en cálculos posteriores.